Medir la calidad de vida con nuevos enfoques

El análisis de la dimensión ecosocial de nuestra vida propone un marco interpretativo mucho más ambicioso que supera las visiones puramente economicistas, integrando la sostenibilidad ecológica con la justicia social, al tiempo que reconoce la interdependencia entre el ser humano y el medio ambiente para lograr una buena vida en un entorno natural, saludable y de calidad. De esta manera, mediante esta óptica, se analiza cómo las acciones humanas repercuten en el planeta para transformar la sociedad hacia modelos más justos, democráticos y sostenibles que garanticen una buena vida para el conjunto de la población en aspectos fundamentales para su bienestar, conciliando la prosperidad con el respeto a nuestro hábitat.

En línea con el “I Informe ecosocial sobre la calidad de vida en España”, que fue publicado en el año 2023, la fundación FUHEM, institución pionera en el impulso de estudios e investigaciones en el ámbito de las relaciones económicas, internacionales y ecosociales, vuelve a actualizar esta investigación con un segundo estudio que acaba de ser presentado. Tuvimos la oportunidad de contar con el director del estudio en la Sede Universitaria, en el marco de un seminario organizado por el Máster Interuniversitario en Cooperación al Desarrollo que coordino, con motivo de su aparición, conociendo de primera mano la importancia y originalidad de la investigación llevada a cabo.

El objetivo de este segundo Informe ecosocial es ayudarnos a comprender cómo vivimos y cómo podríamos vivir mejor sin dañar las bases sociales y naturales que debemos cuidar y preservar para hacer posible cualquier ideal de vida buena. Junto a una actualización de la cantidad ingente de datos y estadísticas que complementa la investigación, se acompañan numerosas tablas y figuras, ofreciendo una batería de indicadores que proporcionan un rigor analítico al estudio fuera de lo común.

El análisis que se propone en este nuevo informe parte de un estudio inicial sobre cómo se vive y se trabaja en España, junto al impacto de la brecha de género, identificando los problemas de desigualdad, pobreza y exclusión social más relevantes en la población junto al análisis del deterioro ecológico y los riesgos ecosociales existentes..

A partir de ahí, el informe avanza sobre tres dimensiones básicas que, por su importancia y repercusión, se han convertido en fundamentales para determinar nuestro modo de vida con precisión: la vivienda como factor determinante en nuestra calidad de vida, la movilidad para conocer sus impactos sobre el territorio, así como la alimentación como componente básico de nuestra salud y bienestar. De hecho, este segundo informe dedica un análisis monográfico muy amplio al sistema alimentario en España desde la óptica ecosocial, conformando una investigación innovadora a través de cinco bloques diferenciados en los que se lleva a cabo una evaluación de la producción del sistema agroalimentario en España, los cambios en los hábitos alimentarios de la población, la transgresión de los límites en el sistema agroalimentario, sus implicaciones para la salud, junto a las claves para transformar el sistema agroalimentario desde la agroecología y el derecho a la alimentación.

Estos cinco capítulos del estudio monográfico ofrecen numerosas evidencias de las complejas interrelaciones entre el sistema agroalimentario español y la calidad de vida de las personas, aportando valiosas evidencias de que el sistema alimentario se ha convertido en un vector generador de notables desigualdades, riesgos y un deterioro ambiental que compromete el bienestar presente y futuro de la población.

A través del amplio y pormenorizado estudio, se afirma que el sistema agroalimentario español se en­cuentra en una encrucijada: o bien continúa por la senda de la industrialización, la deslocalización y la mercantilización, profundizando las desigualdades, los riesgos y la degradación ambiental documentados en esta investigación, o bien emprende una transformación estructural orientada a garantizar el derecho a una alimentación saludable, justa y sostenible para todas las personas y el planeta. Una transformación dirigida a fortalecer la calidad de vida de las personas, protegiendo la salud y los ecosistemas e impulsando el bienestar colectivo para reforzar la buena vida. Al mismo tiempo, deberá defender la sostenibilidad intergeneracional, apostando por la soberanía alimentaria para responder a las necesidades de la población.

Para los autores de este segundo informe, la calidad de vida de la población española a la luz de su salud, sus condicio­nes materiales de existencia, sus relaciones sociales y su relación con el territorio, de­pende en buena medida de nuestra capacidad colectiva para transitar desde el modelo alimentario actual hacia otro que tenga como horizonte irrenunciable el cuidado de la vida en todas sus formas y para todos.

Este “II informe ecosocial sobre la calidad de vida en España” concluye señalando que nuestro modo de vida, aunque ha logrado grandes cuotas de éxito en términos de opulencia material para algunos sectores, no garantiza en la misma medida la autonomía, la salud (física, mental y emocional) y la buena vida de todos, dañando así la cohesión social. Como propuestas finales, se propone superar el individualismo competitivo, la privatización de la vida y la permanente agresión de las bases sociales y naturales fundamentales para nuestra existencia. Son enfoques novedosos para mejorar nuestra calidad de vida y vivir mejor.

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