La inmigración como prioridad

Con motivo del Nou d’Octubre, los diarios de esta Comunidad que forman parte del grupo editorial Prensa Ibérica, han dedicado un monográfico en el que han seleccionado cuatro temas fundamentales que van a marcar el futuro de la Comunitat Valenciana y sobre los que urge desplegar esfuerzos para avanzar en respuestas efectivas. Así, junto a la imprescindible revisión y correcta financiación autonómica, aparecen la crisis climática, la vivienda y la inmigración como piezas fundamentales del trabajo político y la articulación social.

Sobran razones para avalar la relevancia de cada una de estas cuatro prioridades, como han expuesto los diferentes especialistas que hemos participado en el monográfico. La elección de la inmigración es también muy pertinente, como señaló recientemente el propio president de la Generalitat Valenciana, Carlos Mazón, coincidiendo, además, con un pleno extraordinario celebrado en el Congreso de los Diputados sobre estas cuestiones, aunque con un desafortunado resultado por razones ajenas al debate migratorio. Sin embargo, se va a necesitar aumentar, mejorar e intensificar el esfuerzo colectivo para dar respuesta a lo que supone todo un desafío social y político como el que plantean las migraciones contemporáneas, al que debemos sumarnos todos los actores que queramos trabajar para que la sociedad avance.

Sigue leyendo

Migraciones africanas: mitos y certezas

76940642-9485-407F-ACDB-0C695BD2900C

Sin duda, la inmigración es uno de los grandes elementos de debate en la sociedad, que se intensifica ante acontecimientos como el rescate de migrantes y refugiados en aguas del Mediterráneo, como sucede en los últimos tiempos. Es entonces cuando se multiplican opiniones y declaraciones de distinta naturaleza, algunas llevadas por el miedo y el desconocimiento, otras tratando de difundir mensajes falsos y alarmistas, junto a un buen número de comentarios que, impulsados por los buenos sentimientos, se hacen eco de algunos mitos que, de forma interesada, se repiten desde sectores reaccionarios. El resultado de todo ello es que cada vez ocupan más espacio los exabruptos, el griterío y las falacias que, como la lluvia fina, acaban por calar en la gente, frente al conocimiento preciso, derivado del estudio, la investigación y el análisis empírico de un fenómeno tan complejo como multidimensional.

Lo paradójico es que cuantos más esfuerzos se hacen para conocer, estudiar, investigar e intervenir sobre las migraciones, cuantas más personas, instituciones, investigadores, universidades y centros se dedican a su estudio, más parecen avanzar entre la población ideas preconcebidas, sentimientos de rechazo y afirmaciones carentes de rigor que en nada ayudan a comprender mejor los procesos migratorios. Y es posible que una parte de responsabilidad la tengamos quienes nos dedicamos a su análisis e investigación académica, recluidos en nuestros círculos universitarios, en nuestras revistas científicas de impacto y en tantos congresos de consumo interno. Siempre he creído que el conocimiento científico y riguroso debe acercarse a la sociedad a través de diferentes caminos, desbordando los diques en los que habitualmente está confinado. Con mayor motivo cuando hablamos de asuntos con tanto impacto entre la ciudadanía y los responsables políticos como la inmigración.

De manera que tenemos por delante un enorme trabajo para mejorar el conocimiento real sobre los fenómenos migratorios, sus orígenes, impactos y consecuencias, en origen y destino, sin dejarnos llevar ni por buenismos desenfocados ni tampoco por discursos complacientes. Y este desafío resulta particularmente importante en estos tiempos en los que el grito, el insulto y la ocurrencia fácil intoxican con demasiada frecuencia a la opinión pública. Intentemos así aportar algunas certezas sobre las migraciones africanas, origen de buena parte de las migraciones que cruzan el Mediterráneo.

Sigue leyendo