Menores Extranjeros No Acompañados (MENA)

 

image

La intensificación de los procesos migratorios ha llevado en los últimos años a la emergencia de actores novedosos con perfiles, características y problemáticas singulares. Entre ellos, destacan los Menores Extranjeros No Acompañados (MENA), que engloban al extranjero menor de dieciocho años, nacional de un Estado al que no le sea de aplicación el régimen de la Unión Europea que llegue hasta territorio español y carezca o no se encuentre acompañado de un adulto responsable, apreciándose riesgo de desprotección o desamparo del menor. Sobre ellos es de aplicación la “Convención internacional sobre los derechos del niño y la niña”, adoptada por la Asamblea General de las Naciones Unidas el 20 de noviembre de 1989 y ratificada por España el 31 de diciembre de 1990, que obliga a velar por el llamado “Interés superior del menor”, por el cual todas las intervenciones que se desarrollen sean buscando su beneficio y protección, no solo material, sino también moral y biopsicosocial, entendiendo a las personas menores de edad como sujetos de derechos fundamentales por los que toda sociedad debe velar para su garantía y cumplimiento.

La complejidad creciente de las migraciones contemporáneas lleva a que cada vez más menores las protagonicen, con frecuencia solos, mezclándose diferentes tipologías que exigen actuaciones e intervenciones diferenciadas: los que escapan de guerras y persecuciones, los migrantes forzosos y los que son víctimas de trata con fines de explotación. De hecho, según datos de la Organización Internacional de las Migraciones (OIM), de 2000 a 2015 los migrantes menores de 4 años han aumentado en un 41% en el mundo. Todo ello se agrava cuando estos menores no están acompañados y carecen de padres o tutores legales, encontrándose en situación de riesgo, vulnerabilidad y desamparo, siendo víctimas fáciles de grupos de explotación criminal y sexual, con el añadido de que son menores con otra cultura, otro idioma y han sido educados en entornos familiares culturalmente distintos a los nuestros.

Sigue leyendo

De crisis de refugiados a crisis europea

image.jpeg

La cumbre de alto nivel celebrada esta semana en Naciones Unidas sobre refugiados e inmigrantes ha servido de bien poco, repitiendo esa retórica hueca y esas frases vacías que se manosean una y otra vez hasta acabar por perder el alma y el sentido. Que hay que regular las migraciones y respetar a los refugiados estableciendo canales legales que respeten el derecho internacional; que las migraciones han sido siempre positivas desde el punto de vista social, cultural, económico y laboral, apoyando el desarrollo tanto en los países que los reciben como en los países de origen que se benefician de las remesas que mejoran el bienestar de sus familiares; que hay que garantizar migraciones seguras, ordenadas, regulares y responsables. Todo esto es algo sabido y estudiado, que se repitió prácticamente con las mismas palabras en la cumbre celebrada el año anterior también en Naciones Unidas y en otros muchos foros, cumbres y reuniones internacionales.

Mientras gobiernos y líderes mundiales pronuncian una y otra vez las mismas frases vacías de contenido, miles de inmigrantes y refugiados mueren ahogados en el Mediterráneo y en el mar de Andamán, o fallecen abandonados en manos de grupos criminales o por el hambre en el corredor centroamericano, el Sahel o el Cuerno de África. Otros muchos, con mejor suerte, se hacinan en campos de refugiados en países como Grecia, viviendo en condiciones que nos recuerdan a los campos de concentración. No es de extrañar que el secretario general de Naciones Unidas, Ban Ki-moon, haya dicho esta misma semana que “el mundo es un lugar horrible en manos de gobiernos que cometen atrocidades”.

Sigue leyendo

Les llaman refugiados

image

Las palabras sirven para comunicar, expresar, transmitir. Pero también se utilizan para dibujar sentimientos, arrojar desprecios e indiferencias, demostrar que somos humanos o carecemos de alma. A fuerza de utilizar determinadas palabras, acabamos por desgastarlas o por dañar por completo la belleza de su significado. Todo ello lo encontramos en la palabra refugiado, tan de moda en los últimos meses.

Naciones Unidas celebra el próximo 20 de junio el Día Mundial del Refugiado, con el que intenta llamar la atención sobre la dramática situación de millones de personas en todo el planeta que se ven forzadas a abandonar sus hogares y sus países para poder obtener protección y poner a salvo sus vidas y la de sus familias, buscando refugio en otros estados. Cada minuto, ocho personas lo dejan todo para huir de la guerra, la persecución o el terror, teniendo que elegir con frecuencia entre el horror que viven y la posibilidad de morir, embarcándose en un trágico éxodo, sometidos a todo tipo de abusos y condiciones extremas, perdiendo sus derechos y su condición humana para ser tratados con frecuencia como presos, confinados en recintos parecidos a campos de concentración contemporáneos. Podríamos pensar que los refugiados han obtenido refugio y protección, tal y como indica su nombre, mientras que por el contrario, en la mayoría de las ocasiones, el refugiado es lo más parecido a un paria contemporáneo que lucha por sobrevivir y a quien se le niega hasta su categoría de persona.

Sigue leyendo

La parálisis de Europa ante la crisis de refugiados

Managing crisis

Artículo publicado en el diario Información de Alicante, el domingo 25 de octubre de 2015 (Pinchar para ver enlace original)

Mientras el invierno avanza y la sociedad comienza a anestesiarse ante las imágenes vergonzosas que seguimos viendo de las calamidades que padecen los refugiados que cruzan Europa, nuestros gobernantes arrinconan sus compromisos y buenas palabras para solucionar esta crisis humanitaria, al tiempo que el Gobierno del PP presidido por Mariano Rajoy anda entregado a su precampaña electoral sin que parezca existir nada que no pase por sus particulares intereses partidistas. Y con ello, lejos de encauzarse la que ha sido catalogada como la mayor crisis de refugiados en Europa desde la Segunda Guerra Mundial, los dirigentes europeos repiten la misma estrategia que han utilizado con anterioridad en otras situaciones críticas que hemos vivido. Es decir, dejar pasar el tiempo mientras la situación empeora y el problema aumenta cada semana.

El último Consejo Europeo sobre la crisis de los refugiados, (EUCO en la terminología comunitaria) celebrado en Bruselas el pasado 15 de octubre, demuestra sin género de dudas que la UE es incapaz de dar respuesta a la dramática situación que viven cientos de miles de refugiados que deambulan por Europa dando tumbos sin que nadie sepa muy bien qué va a ser de ellos. Pero lo que es más grave, los gobernantes de los 28 Estados miembros son incapaces siquiera de dar cumplimiento a los escasos acuerdos europeos alcanzados al ponerlos en entredicho una y otra vez, improvisando ocurrencias, como el trasladar el problema hacia terceros países, como intentan hacer con la curiosa propuesta que han bautizado con el nombre de “responsabilidades compartidas”, mediante el Plan de Acción con Turquía y la Agenda de Acción con África que han aprobado en los últimos Consejos.

Sigue leyendo

Preparémonos para una crisis de refugiados en Europa prolongada

Crisis refugiados en Europa

Artículo publicado en el diario Información de Alicante, el domingo 13 de septiembre de 2015. (Pinchar para ver enlace original)

Después de negar con razonamientos lamentables en los tres últimos meses la cuota inicial de refugiados que la Comisión Europea aprobó adjudicar en mayo a España, Mariano Rajoy ha aceptado finalmente a regañadientes y afirmando que lo hacía “con la que está cayendo” la cifra de 14.931 refugiados asignados en este segundo reparto, que se suman a los primeros 2.739 que el Gobierno de Rajoy había aceptado de mala gana. Un presidente del Gobierno que ha llegado a afirmar sin inmutarse que “una cosa es ser solidario y otra cosa es ser solidario a cambio de nada”, habrá encontrado algo apetecible que le haya obligado a aceptar tres veces más refugiados de los que se venía negando a acoger.

La llamada de la alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, a crear ciudades de acogida fue secundada con tanta rapidez como entusiasmo por municipios, instituciones y numerosas personas que vieron la posibilidad de canalizar toda esa congoja contenida durante meses ante tanta barbarie a la que llevamos años asistiendo sobre Siria y Oriente Medio. El Ayuntamiento de Alicante también se sumó con rapidez a la iniciativa y una incipiente Red Alicantina de Familias de Acogida de Refugiados (RAFAR) ha venido realizando un trabajo verdaderamente destacable, demostrando que nuestros gobernantes no están a la altura moral de una sociedad que es capaz de hacer realidad la palabra solidaridad cuando más se necesita. El Gobierno y el PP no podían seguir ajenos al drama haciendo declaraciones fuera de lugar cuando la marea de solidaridad ciudadana les pasaba por encima, y aunque fuera a regañadientes tuvieron que empezar a mover ficha, poniendo en marcha un dispositivo que hace meses tenían que haber movilizado. Pero no nos engañemos, la proximidad de las elecciones generales, junto a la presión que Europa y particularmente Alemania han ejercido, han influido también en este cambio de postura del PP hacia los refugiados sirios, aunque sin convicción y no desaprovechando la oportunidad para arrojar dudas entre la opinión pública de que entre estos refugiados acogidos vaya a haber “terroristas yihadistas”, como ha dicho tan pancho el inefable Ministro Fernández Díaz.

Sigue leyendo

Las goteras de Europa

TOPSHOTS A young migrant's hair becomes stuck while crawling under a barbed fence with her family at the Hungarian-Serbian border near Roszke, on August 27, 2015. As Europe struggles with its worst migrant crisis since World War II, Hungary has become, like Italy and Greece, a

TOPSHOTS
A young migrant’s hair becomes stuck while crawling under a barbed fence with her family at the Hungarian-Serbian border near Roszke, on August 27, 2015. As Europe struggles with its worst migrant crisis since World War II, Hungary has become, like Italy and Greece, a “frontline” state. So far this year, police say around 141,500 migrants have been intercepted crossing into Hungary, mostly from neighbouring Serbia. AFP PHOTO / ATTILA KISBENEDEK

Artíulo publicado en el diario Información de Alicante, el domingo 6 de septiembre de 2015. (Pinchar para ver enlace original)

Para nosotros son personas, familias que han vivido la atrocidad de una guerra y escapan de horrores que nos encogen el corazón, pero para este Gobierno son simples goteras. Y el mismo día en que el ministro del Interior, Jorge Fernández Díaz, comparaba a los refugiados sirios que de forma dramática llegan hasta Europa con las “goteras que hay que taponar en una casa”, el buque que Médicos Sin Fronteras tiene en el Mediterráneo rescataba a cerca de 700 náufragos de una muerte segura, mientras miles de refugiados seguían llegando a las costas italianas, griegas y turcas, o a las islas de Lesbos, Kos y Lampedusa tras arriesgar su vida en una travesía incierta.

Que un Ministro del Interior pronuncie una crueldad semejante es un paso más en la descomposición moral que Fernández Díaz ha demostrado hacia los inmigrantes, empeñado como está en despojarles de su condición de seres humanos para convertirlos en cosas molestas, peligrosas y carentes de cualquier derecho, incluso de su derecho a la vida. Pero no deja de sorprender el cinismo que supone en alguien que hace proselitismo de sus creencias ultracatólicas del Opus Dei, preocupado por la defensa de los embriones pero capaz de hablar de forma tan salvaje de cientos de miles de personas, familias, mujeres y niños cuyo único delito es tratar de escapar de la muerte de los bombardeos en Siria, de las ejecuciones bárbaras del Estado Islámico o de ser subastadas como animales en cualquier mercado.

Sigue leyendo

Manteros

Manteros

Artículo publicado en el diario Información de Alicante, el domingo, 23 de agosto de 2015. (Pinchar para ver enlace original)

Hay temas tan quebradizos como el hielo que, antes siquiera de escribir, sabes que se agrietarán bajo tus pies a medida que avances sobre ellos. Y por si fuera poco, es tanto lo que te gustaría poder explicar, con tanto respeto como rigor, que aparece un cierto miedo escénico a no tener suficiente espacio para hacerlo. Desde luego el problema de los manteros es uno de estos, formando parte desde hace años de una realidad presente en todas nuestras ciudades pero que nos asusta abordar.

Algunos sostienen que los manteros van a desaparecer a base de redadas policiales junto a un endurecimiento de las penas contra las personas que ejercen esta venta ambulante, como ha defendido este Gobierno, un importante error que va a sobrecargar a las fuerzas de seguridad, aumentando el colapso de los juzgados y generando tensiones de distinta naturaleza; salvo que piensen meter en la cárcel a todos aquellos que ejercen el top manta o que sueñen con expulsarles de España. Y ni siquiera así se solucionaría el problema, en la medida en que hay otros muchos elementos y factores estructurales que permanecerían intactos.

Sigue leyendo